Para empezar, ¿para qué sirve un proxy? Un proxy, en términos comunes y perdonadme las imprecisiones, sería como una persona que actúa como mensajero en una conversación: en este caso es un servidor al que le decimos que queremos ver cierta página, él hace las peticiones directamente a esa web y nos la devuelve, modificada o no. Ejemplos de uso los podrás encontrar en muchas empresas, donde se filtran los contenidos que no interesan, o ya en el terreno más personal existen proxys que se dedican a filtrar publicidad, por ejemplo. Todos los navegadores y sistemas operativos permiten configurar un proxy en pocos minutos.
Pero ahora viene lo más interesante: como esos datos se envían a los servidores de Hotspot Shield en EEUU y desde allí hacen las peticiones reales a las páginas web que quieres visitar, en realidad es como si te estuvieras conectando a Internet desde EEUU. Y así puedes saltarte las restricciones locales que imponga cualquier web, como Pandora o el propio Hulu.
¿Y existen más proxys de estos? Pues sí, existen muchísimos, alguno incluso se pueden usar directamente desde el navegador solo con ir a cierta dirección y escribir la web deseada.
¿Y entonces qué hace a este proxy tan especial como para que hable de él? La principal razón, aparte de que es muy fácil de usar, es que su ancho de banda es excelente. Mientras otros proxys sufren para entregarte una mísera imagen, este permite un streaming de vídeo fluído y sin cortes, casi al máximo de tu conexión.

Para poder usar este proxy debemos bajarnos una aplicación, disponible para Windows (2000, XP y Vista) y Mac (Tiger y Leopard). Lamentablemente no tienen versiones para Linux, un punto negativo. Además, hay que tener en cuenta que aunque gratuito, el servicio tiene que tener algunas ganancias, y las consigue metiendo un banner en cada página que sirve. Como curiosidad, en las página de Hulu no consigue colocar ningún banner, supongo que será una limitación técnica. Su uso es sencillísimo, simplemente ejecutamos la aplicación y damos a Conectar, sin necesidad de configuraciones adicionales.
En definitiva, vosotros decidiréis si os merece la pena usar este servicio y bajo qué condiciones. Yo no tengo la necesidad de cifrar mis datos a costa de un banner por página visitada, y cuando me conecta a alguna de estas redes WIFI no suelo realizar acciones muy personales, pero sí que me es utilísimo para navegar por servicios web capados geográficamente. Dentro de poco, reseña de Hulu completa, ahora sí, con acceso a los vídeos.
Descarga | Hotspot Shield
naaaa, a mi no me sirvio
aun me sigue bloqueando las paginas
en la red de mi universidad